Di que sí

No nunca nada jamás ninguno nadie tampoco en absoluto
Palabras que me hacen daño.
Palabras con las que me hago daño.
Tarea para hoy, tarea para siempre: aprender un nuevo vocabulario;
comprarme un glosario de palabras nuevas.
Palabras que suenen a sí,
palabras que suenen a siempre,
a todo, a claro, a… ¡cómo no!
Y una última tarea: escribir cada vez que me sienta como hoy.

Mensaje no enviado

Para: 6XX XXX XXX
mar., 19 jul.

Prefieres tu orgullo a perderm. N llamar y disculpart.
N eres capaz y n lo entiendo. M qdaré con la incertidumbre,
cómo lo odio.
Merezco + q eso. Sentir q no t importo.
Hombre es el q enfrenta los problems,
n el q esconde la cabeza como 1avestruz.
Sé feliz, yo lo intento.

Caracteres: 269
Mensajes necesarios: 2
Días para olvidar: siempre.

Huecos

Tengo un hueco aquí dentro que no sé cómo completar
tengo un hueco de ilusiones que no puedo llenar
cada día estoy más hueca,
es mi forma de escapar
necesito un abismo
busco donde saltar.

El infierno en mi cabeza,
en mi alma abisal, en el borde de mis uñas,
en mi carne de cristal.
El infierno me rodea y yo sólo quiero volar,
hacer un vuelo picado y zambullirme sin pensar.

P.D. Me dan igual las malas rimas, sólo me desangro un poco...

Felicidad, happiness, bonheur... c'est quoi?

Dicen que ya apenas escribo, pero es que últimamente tengo poco que decir...

Tampoco era consciente de que me "siguieran" de verdad, que alguien leyera los exorcismos que a veces cometo.

Dicen que para escribir (no sé si poesía o cualquier cosa)hay que ser infeliz, que la felicidad paraliza los sentidos y la pluma...

¿Lo veis? Si es que es mejor... mi inspiración se ha marchado con las penas.

Al menos por ahora...

Sirvientas asesinas...

El próximo jueves 26 de mayo a partir de las 17:00 h un grupo de sirvientas asesinas recorrerá la Gran Vía madrileña.
Estarán repartiendo invitaciones para la presentación del libro “Sirvientas asesinas” de Marisol Donis, de la colección Biblioteca del crimen de Francisco Pérez Abellán.


Carta para Escarlata

Desconexión

Parece que todo va bien, se va encaminando en todos los aspectos, pero hay algo que te inquieta. Y, además, hay que luchar contra uno mismo. Contra lo que pensabas, lo que esperabas, lo que querías…

Quizá no es exactamente como lo esperabas, ni exactamente lo que querías, quizá incluso es mejor. Pero hay que ser fuerte para luchar. No contra los demás, contra una misma. Mi peor enemiga. La que no me deja disfrutar. Ni un instante, siempre alerta. Por si acaso, por si doler, por si sufrir, por si volver a pasar por lo mismo. Porque asusta volver a confiar, sentirse vulnerable y equivocarse.

Pero, ¿por qué no te permites equivocarte? ¿Por qué no admitir que puede que fuera anteriormente cuando te equivocabas? Quizá te hagan más feliz, quizá te merezcan más, quizá sea cuestión de tiempo…

No creo en opuestos, la experiencia me lo dicta. A sangre y fuego lo tengo grabado, en mis carnes lo he vivido.

¿Y si me equivoco? ¿Cómo se deja de pensar? ¿Cómo se desactiva el cerebro? A veces estaría bien que tuviera una clavija on/off como la de los electrodomésticos, para no pensar, no analizar, no razonar, sólo sentir y dejarse llevar… ¡pero me cuesta tanto!

Demasiado complicado y en 16 líneas no lo resuelvo.

Estúpido corazón

Estúpido corazón
te tengo controladito
¿por qué te me desbocas, te rebelas y enarbolas?

Ten cuidado que te veo…
Ten cuidado que te espío…
¡Eh, no vayas por ahí!
pero, ¿te quieres estar quieto?
Pero, ¿por qué te me escapas?

Aaay pero ¡qué inocente eres!
rojo, grande y venoso, un corazón latiente
corazón a contracorriente…
Pero deja de escaparte, por favor,
que no te pase lo de siempre.